Al llegar el nuevo milenio comencé a interrogarme acerca de los síntomas que marcaban la época y que insitían en mi práctica clínica: el individualismo social y el aislamiento. Se habían perdido los espacios de encuentro y se achicaba el ámbito laboral ya que mucha gente comenzaba a trabajar desde sus casas. Así fue como surgió la idea de recuperar el espacio público como un lugar de encuentro entre amigos donde refelxionar acerca de proyectos y vida. Recordaba que cuando éramos más jóvenes, pasábamos horas enteras en los cafés de la ciudad, filosofando de la vida, conversando y pensando con el otro. Nos mirábamos a la cara. El café es algo muy porteño. Teníamos que recuperar el ritual del café.
Y así nació Café psicológico: un espacio de encuentro alrededor de la tradicional mesa del café para reinventar la vida cotidiana. Un lugar para conocer al otro por lo que piensa, por el intercambio de ideas. Ya habíamos llegado a los 2000 y, de boca en boca, empezamos a juntarnos en un bar, todo aquel que quería participar era bienvenido; gente sola, parejas, amigos... La idea era debatir sobre temas puntuales que yo coordinaba. Una vez por semana, ahí estábamos, reflexionando en voz alta sobre cuestiones que nos afectan a todos por igual: la dignidad, el amor, la libertad, el trabajo, etc.
Esta historia sigue con el nacimiento del Cine Debate, hacé click en esa pestaña.
Las reuniones se realizan Jueves de 19 a 20:30. Espacio Cultural La Ronda Viamonte 1730 PB1 Informes (11)4477-1966 liliansuaya@gmail.com cafepsi@cafepsicologico.com
Próximos Encuentros: Jueves 6 de Agosto
Ciclo de debates: "Hazte quien eres"
Tema de la semana: "Confia sin fiarte"
En nuestro ciclo de debates en torno al libro Hazte quien eres. Un código de costumbres, del reconocido filósofo español Jorge Freire, el próximo jueves continuaremos analizando el código de buenas costumbres propuestos por el autor. El cuarto “mandamiento” invita a valorar y ser conscientes nuestras propias fuerzas. “La seguridad en nuestras fuerzas las aumenta. Renegar de ellas es proferirnos una ofensa”, señala el autor citando al marqués de Vauvenargues. Analizaremos qué significa “confiar sin fiarse” y en qué se diferencia el “amor propio” del “amor de sí mismo”. Veremos en qué consiste “ponerse en las propias manos” y de qué manera lidiar con una realidad que ofrece aristas afiladas. + Info: 11-4477-1966